Daniel Crespo, fundador de Muyu y ex viceministro de Educación del Ecuador, plantea una pregunta incómoda: ¿por qué evaluamos a los docentes una vez al año y esperamos que eso los mejore? Con la imagen de un entrenador que solo revisa a su equipo el día del partido, muestra por qué la retroalimentación constante, no la evaluación puntual, es lo que realmente transforma un aula, y por qué la inteligencia artificial no está para reemplazar al docente, sino para liberarle tiempo y agudizar su mirada. Una charla sobre por qué educar nunca fue tarea de un solo actor, familia, escuela, empresa, medios, y por qué mejorar, una técnica a la vez, vale más que intentar cambiarlo todo de golpe.