Neisi Dajomes, primera mujer ecuatoriana en ganar una medalla de oro olímpica (Tokio 2020) y dos veces medallista en Juegos Olímpicos consecutivos, habla de una fuerza que nunca se mide en kilos. Entre pérdidas familiares, una sanción antidopaje que la llevó a cuestionarlo todo, y la presión de encajar en un molde, comparte por qué ser fuerte también es llorar.